Esa es una de las preocupaciones que tenemos muchos padres cuando tomamos la decisión de venir a vivir a éste país, pues independientemente de su edad, nuestros hijos, seguramente tienen amistades y se mueven perfectamente en su sistema social. Sabemos que dejarán atrás amigos, abuelos, tíos, primos, fiestas, colegios, maestros, clubes y muchas otras cosas que son parte de su vida y que han construido a lo largo de la misma. Las maletas de ellos al igual que las nuestras vendrán cargadas de incertidumbre, de temores frente a lo desconocido. Estaremos separando a nuestros hijos de su zona de confort.

En nuestro caso, los primeros meses fueron duros, a pesar del entusiasmo que tenían por venir a estas tierras, ellos estaban muy arraigados a su país, amigos, familia…hacer nuevos amigos en el colegio fue todo un reto y más considerando que la mayoría de sus compañeros ya se conocían de años pasados.

Otro de los grandes retos fue el nuevo idioma,  sin embargo, ellos son como esponjas que absorben todo  rápidamente. Además de la facilidad que tienen para aprender, el sistema educativo está montado de tal manera que los ayuda a aprender el idioma fácilmente.

El gran reto a esta edad es darse cuenta que el período de adaptación puede ser no del todo placentero, pero definitivamente va a ser más corto de lo esperado y los hará personas adaptables a diversas situaciones y a diferentes grupos humanos, cualidad muy valiosa, en un mundo cada vez más heterogéneo y cambiante.

 Por eso, antes de que nos demos cuenta estarán como pez en el agua, corrigiéndonos a nosotros los padres. Son pruebas que una vez superadas los fortalecen y después se les abre un mundo enorme de oportunidades, que en otros países difícilmente tendrían.

Como en cualquier otra parte del mundo siempre conseguirán personas afines con ellos, tímidas ó extrovertidas, estudiosas o no tanto, con quienes podrán hacer una buena y duradera amistad. Así que no te asustes, ellos se adaptarán más rápido de lo que piensas!