20140630_151426Cuando salimos de Venezuela en busca de un horizonte más seguro, todo era incertidumbre y esperanza. Hace pocas semanas, después de 6 años de habernos establecido en este país, recibimos el mejor regalo de navidad, la invitación para el acto de juramentación de la ciudadanía. Cerramos así el proceso migratorio al convertirnos en ciudadanos Canadienses. Pocos días después nos despertamos como el personaje de este video (haz clic aquí para verlo)

Hay quienes dicen que para emigrar se necesita una combinación de aventurero con loco, y no lo ponemos en duda, pero la verdad es que el resultado final ha sido maravilloso. Hemos pasado por épocas difíciles, retos inmensos, en fin, mucho más de los que imaginábamos cuando tomamos la decisión de venirnos. Sin embargo, todas las experiencias que hemos vivido nos han hecho más fuertes.

El país no es perfecto y siempre hay espacio para mejorar, pero lo que veníamos buscando lo conseguimos: seguridad, estabilidad, paz mental y calidad de vida.

Nuestro destino fue Toronto, ciudad que fue identificada según un estudio reciente de “The Economist” que evalúa múltiples factores, como la mejor ciudad para vivir en el mundo. Que es fría, sí. Pero eso no es nada si lo comparas con la calidad de vida que disfrutamos los que vivimos en ella. Si quieres leer el estudio, haz clic aquí y si eres de los que no te gusta leer mucho, ve directamente a la página 20 del estudio en mención.