DSC02874Hace pocos días nos preguntó un visitante de la ciudad de Toronto que cómo lucía un Canadiense, la pregunta nos tomó de sorpresa, no es algo en lo uno se detiene a pensar, pero la verdad es que es un mosaico de razas, colores e idiomas. Solo basta con caminar por cualquiera de las ciudades principales para encontrar gente de cualquier parte del mundo que decidió mudarse acá.

El estereotipo que se tenía del Canadiense hace años: rubio, de piel clara y de origen anglosajón ya no se adapta a buena parte de la población. En las ciudades principales de este país conviven de manera armónica decenas y decenas de grupos étnicos muy distintos unos de otros.

Desde niños, los hijos de nacionales y de inmigrantes, ricos y pobres, asisten a los mismos colegios y viven en las mismas zonas, pues el gobierno de este país hace un buen trabajo evitando que se creen guetos al poner a disposición de gente con menos recursos económicos, viviendas dignas a un precio muy razonable en zonas residenciales donde viven personas con un buen nivel adquisitivo, lo que  mantiene un balance social entre los niños que asisten a los colegios de la zona.

Sin embargo, es inevitable que las personas que tienen el mismo origen ó hablan el mismo idioma traten de vivir cerca unos de otros y si existen zonas dentro de las ciudades con alta concentración de personas con el mismo origen.

Según Statistics Canada (institución del gobierno que maneja las estadísticas), para el año 2011, fecha en la que la población era cercana a los 34 millones de habitantes, 6.775.800 personas habían nacido fuera de Canadá, lo  que representaba el 20.6% de la población total. La gran mayoría de estos inmigrantes se han establecido en las provincias de Ontario, Quebec, Alberta y British Columbia, de los cuales 7 de cada 10 inmigrantes vive en Toronto, Montreal ó Vancouver. Y según la misma institución, los idiomas más comunes entre la población, aparte del inglés y el francés son el Chino, seguido por el Tagalo (de Filipinas), Español y el Punjabi (de la India).

Algo muy particular de este país es que se promueve que los inmigrantes conserven sus tradiciones e idiomas, lo que permite un enriquecimiento permanente de su cultura y por otra parte se mantiene trabajando para integrarlos a su sociedad.