SONY DSCPocas semanas después de haber llegado a Canadá, escuchamos unas palabras de un matrimonio venezolano que había llegado hacía más de una década y que siempre recordaremos: “Canadá te enseña a ser humilde”.  

Cuando sales de tu país puedes traer contigo un baúl lleno de títulos universitarios, experiencias, contactos que fuiste tejiendo y ganando a través de tu vida. Sin embargo, cuando llegas, no son más que palabras escritas en papel.

En tu misma condición de recién llegado, hay miles y miles de personas, cada una más calificada que la otra. La realidad es que vienen muchas personas altamente calificadas y la competencia es muy fuerte.

Imagínate por un minuto que tu eres la persona encargada de tomar la decisión de contratación y entre las personas que optan al cargo te toca decidir por un profesional que en el papel luce altamente calificado, pero con referencias de haber trabajado en empresas de las que nunca oíste hablar, universidades ó institutos universitarios de los que nunca habías escuchado y para completar, no habla el inglés ó francés como su primera lengua. Por el contrario, tienes otro candidato que probablemente no suene tan espectacular en el papel pero trabajó en empresas que tú conoces, estudió en una universidad que tú conoces y además su primera lengua es tu idioma. ¿Por quién te decides?

Es muy probable que si traes mucha experiencia, el trabajo que consigas inicialmente esté varios peldaños debajo de lo que tú acostumbrabas hacer antes de venir a Canadá. Difícilmente tomarán el riesgo de colocar a un desconocido en posiciones medias ó altas, sin embargo, tu experiencia y estudios serán determinantes para que hagas la diferencia y en pocos años demuestres que todo lo que traías en ese baúl era cierto y te ofrezcan  posiciones que te lleven de vuelta al sitio que ocupabas.

Si eres recién graduado ó tienes menos experiencia, probablemente no sientas la diferencia entre el trabajo que consigas y lo que acostumbrabas hacer en tu país. De cualquier manera, con mucha ó poca experiencia, siempre hay luz al final del túnel, pero debes venir preparado mentalmente a bajar antes de llegar al sitio donde quieres estar.  Una vez que demuestras quien eres realmente y lo que puedes hacer, tienes todo un mundo de oportunidades.