Hoy decidimos escribir sobre la seguridad en Canadá, una de las causas principales que nos motivaron a salir de nuestro país. Ayer recibimos una noticia de nuestra familia en Venezuela, que nos dejó en shock. Un médico amigo de la familia, de edad avanzada, fue asesinado en su propio consultorio.

Este lamentable evento nos ha servido para que reflexionemos sobre los cambios en nuestra vida al venirnos a Canadá. Hoy en día y después de varios años viviendo acá, vemos como algo natural el no tener que preocuparnos por el hampa, los secuestros exprés, los asaltos, los arrebatones, etc.

Es normal ver que en las mañanas muchos de los niños se van solos al colegio, caminando ó en bicicleta y para brindarles mayor seguridad en los cruces de calles más importantes, el gobierno municipal contrata personas retiradas para asegurarse de que los niños crucen las calles de manera segura en su camino, hacia y desde el colegio.

Ninguna de las casas cuenta con muros ó rejas, con la excepción de pequeñas cercas de madera que la mayoría de sus dueños instalan en sus patios traseros para mayor privacidad. En 2 oportunidades nos ha pasado que hemos sido invitados a reuniones, y equivocadamente hemos abierto las puertas de casas adyacentes a la casa de nuestros amigos y no ha pasado de un chiste con los dueños de las casas y una disculpa.  

Todavía nos llama la atención que muchas personas no pasan la cerradura de la casa cuando están dentro y vemos continuamente carros estacionados con los vidrios abajo e inclusive prendidos mientras sus dueños se bajan a hacer alguna diligencia.

Inclusive el centro de la ciudad es un sitio bastante seguro, caminar sin preocuparnos de que alguien nos sigue para asaltarnos, es la norma.  Cuando cruzamos la frontera a Estados Unidos,  una de las cosas que siempre nos impresiona es que vemos más presencia policial y cuando regresamos a Canadá muy pocos son los policías ó patrullas de policías que se ven, por lo que nos damos cuenta de que no son tan necesarios en este país ya que la delincuencia parece estar más controlada.

Mientras que la inseguridad se agrava en la mayoría del mundo, en Canadá, según la institución oficial encargada de las estadísticas de este país (Statistics Canada), el índice de criminalidad continúa bajando. Con todo esto, no queremos decir que este país sea la sucursal del cielo y que no debamos cuidarnos, pues siempre ocurren eventos, sin embargo son aislados y poco frecuentes, lo que nos permite enfocar nuestra vida en otras cosas y no en preocuparnos por nuestra seguridad personal.