Al igual que muchas otras ciudades norteamericanas, Toronto, el centro urbano más importante económicamente hablando de Canadá,  sufrió un éxodo de sus habitantes en los años 70’s hacia los suburbios  del área metropolitana. Esto ocurrió debido a factores demográficos y económicos, tales como empresas mudando sus sedes a zonas con menor tasa de impuestos y profesionales jóvenes instalándose junto a sus nuevas familias en suburbios de la zona metropolitana, que les permitían tener viviendas más amplias.

Entre los años 1971 y 1981 la parte más antigua de la ciudad de Toronto perdió el 17% de sus habitantes,  es decir, más de 100 mil personas. La recuperación de su población fue lenta, pero finalmente se logró entre los años 2006 y 2011.

¿Cómo se logró?  La ciudad invirtió miles de millones de dólares recuperando la parte vieja de ella, atrayendo así a un sinfín de nuevos habitantes. Sin embargo la demografía cambió, ahora el número de personas que viven en cada vivienda de esta zona bajó a 2,3 por vivienda, porque las familias son más pequeñas.

La mayoría de la población que ha llenado los espacios de la ciudad, se concentra en la parte sur, cerca del lago Ontario, justamente donde se están construyendo la mayor cantidad de condominios en la última década, en antiguas zonas industriales y en zonas donde existían estacionamientos para vehículos, con pocos vecinos, por lo tanto los promotores inmobiliarios han podido construir sus desarrollos con muy poca oposición.

Toronto ha logrado escapar a la suerte de otras ciudades  tales como Detroit (USA), donde quedaron viviendo en el centro de la ciudad las personas con menos recursos y aquellos con mayor poder económico se fueron a otros lugares. En Toronto conviven personas de todas las razas y niveles económicos de una manera armónica, lo que enorgullece a sus habitantes.

Fuente: Toronto.openfile.ca