El millonario número de desempleados en Europa puede alinearse con las nuevas políticas de inmigración anunciadas por el gobierno de Canadá. Miles y miles de jóvenes trabajadores calificados, bien educados y que hablan inglés ó francés, pudiesen convertirse en los nuevos inmigrantes de este país.

Entre los beneficios que se cree esta inmigración podría traer al país, se cuenta el ahorro que pudiese tener Canadá en clases de idioma y una probable integración más rápida de estos inmigrantes al mercado laboral.

Canadá se convirtió en una nación multicultural a partir de los años 70’s cuando se abrió la inmigración a nacionales de Asia, Sur Asia, el Caribe y África, rompiendo con la histórica inmigración europea, lo que se convirtió en uno de los cambios más importantes y exitosos de la historia moderna para este país.

Con tasas de desempleo tales como 23% en España y 49% para los jóvenes en ese mismo país y cerca del 20% en Grecia, el número de desempleados en Europa se calcula en 24 millones de personas. De hecho, la situación es tan grave que la Unión Europea ha lanzado un programa llamado “Juventud en Movimiento” para ayudar a sus jóvenes trabajadores a conseguir empleo en otros países.

Entre el año 2010 y 2011 más de 40.000 trabajadores irlandeses vinieron a Canadá, después de la crisis económica que ha azotado a Irlanda. Este mes, miles de carpinteros, electricistas y operadores de máquinas hicieron largas filas en la ciudad de Cork para conocer compañías canadienses y australianas que están en competencia para reclutar trabajadores para la industria minera, construcción y el sector salud.  

Si este flujo de trabajadores europeos es el inicio de un éxodo importante hacia Canadá, en los próximos años será interesante ver como esta nación de inmigrantes responde a este nuevo cambio.

Fuente: CBC News