Tal como hemos contado en entregas anteriores, durante las primeras semanas después de haber llegado, pasamos mucho tiempo haciendo trámites para incorporarnos al sistema de salud de Ontario, tramitando la licencia de conducir, buscando trabajo, casa, carro, etc. Sin embargo, no menos importante fue distraernos y conocer la ciudad donde viviríamos en los próximos años.

Llegamos en Agosto, en pleno verano, época en que la ciudad se llena de festivales y actividades al aire libre. Los días son muy largos, oscurece cerca de las 9 pm lo que nos permitía hacer no solo los trámites propios de los recién llegados, sino que nos quedaban muchas horas de sol para disfrutar de nuestra nueva ciudad.

Varios días fuimos a las playas, si aunque suene extraño, a las playas de los lagos, con arenas y olas, sillas de playa, toldos, raquetas de playa y trajes de baño.  Aunque el agua es mucho más fría que la de las playas de países tropicales, la temperatura del ambiente llega a ser bien caliente y uno se puede llegar a sentir como en cualquier playa del Caribe.

También visitamos Wonderland, el sitio preferido de nuestros hijos, un parque de atracciones enorme, ubicado al norte de la ciudad, que cuenta con montañas rusas extremas, toboganes de agua, piscina con olas y muchas otras atracciones.  Si te gusta mucho este tipo de parques, puedes comprar por un monto cercano a lo que pagarías por 2 visitas, un pase que te permite disfrutar del parque durante todo el verano.

Conocimos también la Galería de Arte de Ontario, AGO, que tiene una muestra estupenda de esculturas de Henry Moore, además de un sinfín de obras de pintores y escultores renombrados. La sede de la galería fue remodelada hace pocos años, y visitarla es de por sí, disfrutar de una bella obra de arte moderno.

Otro espacio que visitamos por primera vez esos días y al cual hemos regresado varias veces, es el Royal Ontario Museum (ROM), que además de las exposiciones permanentes, siempre ofrece exposiciones temporales tales como la de los Mayas, los Manuscritos antiguos del Mar Muerto, Bodies, Los Guerreros de Terracota (del ejército Chino), entre otras.   

Otro lugar que visitamos muy interesante y educativo fue el Ontario Science Centre, el cual cuenta con exposiciones permanentes y además con una sala de cine de IMAX, que proyecta las películas en alta definición sobre un domo y con un sonido, que produce una sensación muy real.

Conocimos también el Distillery Disctrict, ubicado muy cerca de la costa del Lago, que hasta hace pocas décadas era un centro de destilerías de licor y que fue remodelado para el disfrute de la gente de esta ciudad y en el cual se encuentran restaurantes, bares, galerías, tiendas, etc.

Visitamos el Barrio Chino, en los alrededores de Spadina Avenue, que cuando lo recorres te sientes en otra parte del planeta ya que todo está escrito en Chino. Visitamos también el Barrio Italiano, el Barrio Portugués, el Barrio Griego, etc., todos ellos diferentes, pero cada uno muy especial.

En fin, si vienes de visita ó vienes a establecerte en la zona Metropolitana de Toronto, vas a encontrar muchísimas cosas que conocer y qué hacer.   La época de verano es ideal por su temperatura y por la cantidad de actividades, muchas de ellas gratuitas, que podrás disfrutar.