Al llegar a Canadá estábamos un poco perdidos, sabíamos que debíamos realizar algunos trámites pero no estábamos seguros de cuáles ni en qué orden debíamos hacerlos.

La primera semana después de haber llegado, fuimos a una de las oficinas de atención al público de Service Canada, en ella solicitamos nuestro número de SIN (Social Insurance Number), imprescindible  para poder trabajar en este país. Nos entregaron una hoja que indicaba nuestro número y nos explicaron que en pocas semanas recibiríamos por correo a la dirección que habíamos comunicado, las tarjetas plastificadas. También nos dijeron que debíamos mantenerlas en un sitio seguro y que solo debíamos mostrarlas en momentos tales como aperturas de cuentas bancarias, solicitud de créditos, después de haber recibido una oferta de empleo, etc.

Otra de las diligencias que hicimos fue abrir cuentas bancarias, indispensable para vivir en este país. Tal como hemos comentado en nuestra sección de moneda y bancos, hay un grupo reducido de ellos que controlan todo el mercado, sin embargo todas estas instituciones son sólidas, lo que hace que la decisión por un banco u otro se centre en los servicios que ofrecen y el costo de los mismos. Respecto a las tarjetas de crédito, hemos escuchado distintas experiencias de nuestros amigos; en el caso nuestro, fue muy sencillo y desde el primer día, sin haber tenido crédito en este país, nos aprobaron las tarjetas. Sabemos que otras personas han tenido que entregar dinero en garantía por cierto tiempo hasta que demuestren su responsabilidad en el pago.

También solicitamos las tarjetas de salud, sin embargo, por no tener todavía un contrato de alquiler ó compra de vivienda ni un estado de cuenta bancario que confirmara nuestra dirección, nos pidieron que regresáramos al tenerlos. De cualquier manera, no era mucho lo que podíamos adelantar porque, tal como hemos contado en nuestra sección de Médicos de Familia y Servicios de Salud en Canadá, durante los primeros 90 días después de haber hecho el landing (primera llegada como residentes permanentes a Canadá) no tendríamos cobertura del sistema público de salud. Ya habíamos comprado previamente desde Venezuela una póliza de seguro privada que nos cubriría durante ese lapso de tiempo. Semanas más tarde y con toda la documentación completa regresamos y pudimos completar el trámite, recibimos por correo las tarjetas de salud días antes de que empezara la cobertura.

Respecto a la tarjeta de residencia permanente, como dijimos en nuestra Cuarta Entrega, no tuvimos que hacer un trámite adicional, pues tal como nos dijo el oficial de inmigración que nos atendió en el aeropuerto el día que llegamos, las recibimos varias semanas después por correo.