Para nosotros esta fue una prueba de paciencia, meses y meses de incertidumbre…

Después de haber introducido todos los documentos en la embajada de Canadá en Venezuela, durante casi 1 año y medio esperamos ansiosamente saber algo de nuestra solicitud de residencia pero el estatus de nuestra solicitud en el sitio web de CIC ( Citizenship and Imigration Canada) nunca cambió durante ese tiempo.  Un día recibimos una llamada de la embajada participándonos que debíamos pasar a recoger las planillas para realizarnos los exámenes médicos, así lo hicimos, pedimos nuestra cita con uno de los médicos certificados por la embajada y nos practicaron todos los exámenes.

Nuevamente silencio, pasaron varios meses antes de recibir otra llamada de la embajada informándonos que debíamos solicitar una certificación policial del FBI que indicara que no teníamos antecedentes, pues habíamos vivido por más de 6 meses en Estados Unidos (muchos años atrás, recién casados, mientras hacía el postgrado). Nuevamente silencio, este último proceso fue más corto pero tomó cerca de 3 meses antes de que la embajada recibiera los documentos.

Finalmente y después de 2 años y medio desde que habíamos comenzado con la solicitud de las visas de residencia permanente, nos llamaron nuevamente de la embajada para informarnos que ya podíamos ir para que estamparan las visas en nuestros pasaportes. Nos explicó el oficial en ese momento que teníamos 12 meses, contados a partir del momento que nos habíamos practicado los exámenes médicos, para entrar por primera vez al país (lo que aquí llaman hacer el landing).

Era el mes de junio y decidimos que nos vendríamos en el siguiente mes de agosto, solo 8 semanas después. Queríamos llegar antes de los primeros días de septiembre, fecha en la cual comienza el año escolar en los colegios de este país.

En la próxima entrega contaremos cómo fue la preparación para nuestra venida a Canadá.