La vida en Canadá es algo distinta a la vida en Latino América. El clima, que a primera vista, parece ser el obstáculo más grande, ha modelado el comportamiento y las costumbres de los Canadienses. A nuestro parecer, el duro invierno se ha convertido en catalizador de éxito para el país.

Canadá es un país donde la gran mayoría de la población es clase media, muy pocos son los ricos pero también muy pocos son los pobres. La mano de obra es mejor pagada que  en Latinoamérica. En la provincia de Ontario el salario mínimo de $10,25/hora, le da a la población seguridad de que lograrán sobrevivir, y a la misma vez hace que, incluso aquellos con mayores recursos económicos, se lo piensen dos veces antes de solicitar  servicios de plomería, electricidad, jardinería, etc.

Es frecuente escuchar cuando se habla de las actividades del fin de semana, que se han pasado horas haciendo el jardín, reparando el deck, pintando ó remodelando el sótano de su casa. Lo asombroso, es la pasión y alegría con que lo dicen. Es algo que han aprendido de los padres y lo traen en las venas. Es algo muy normal en la tarde, observar a los vecinos al regresar del trabajo, ponerse a trabajar en el jardín de su casa.

Evidentemente hay un tema económico que impide que la gran mayoría de los dueños de casas paguen por servicios que en Latino América es frecuente contratar, sin embargo, se nota que disfrutan de sus nuevos proyectos. Casualmente el viernes pasado hablábamos con un profesional que ocupa un elevado cargo en la empresa para la que trabajamos. Cuando tuvo la oportunidad, nos contó que este fin de semana largo (¡hoy es día de fiesta!) trabajaría en su jardín, actividad que él disfruta como ninguna otra, porque le permite pensar y relajarse. Una vez terminado el trabajo siente el orgullo de tener el mejor jardín de la calle.

Y aunque no lo crean, muchos, incluyendo vecinos, nos han contado que una de las cosas que más les gusta del invierno, además de los deportes propios de la temporada, es… ¡palear la nieve!

Esta es una sociedad de trabajo y más trabajo. Se  vive muy bien, pero nada cae del cielo, todo se logra gracias al esfuerzo de cada uno de nosotros.

…y volviendo a lo del invierno, nosotros hemos llegado a la conclusión que ha sido esta dura temporada la que ha hecho de la sociedad Canadiense, una sociedad planificada y trabajadora. Los detalles se ven en todos lados. La gente tiene la ropa apropiada para cada época, y planifican según el clima tanto su vestimenta como las actividades a realizar. Después de todo, ¡nadie sobrevive 25 grados bajo cero sin buena planificación!